domingo, 31 de julio de 2016

LOS JUEGO LÚDICOS DE IBERIA



I

El Ave Fénix aparecería por mi ventana. 
Cuando el ansia de mis muslos atraviese tus sábanas. 
El flujo seminal en la marisma blanca del tálamo. 
Como los alados generalifes que descendían en el sexo salvaje del sudor amarillo. 
Como tus braguitas blancas en el ábside del harén de la Alhambra. 
Y el turbante inhóspito hacía surcos en mi espalda cuando tu mástil coronó la cueva de las humedades. 
En cuya oquedad de Alí Babá descubrí tu guá que era el verdadero tesoro.


II

Bocanadas de úteros siembran las cosechas de mil desheredados acotados en colinas blancas.
La dama rusa de Chéjov iba con el collar de la perrita a la noria de Málaga con sus tacones de aguja en un mátame el vértigo de este mar azul.
La revolución del sitio de Leningrado realizó en tu mente eslava la bendición espinosa de sus negras manos.
Y murieron los sabuesos que coronaron su Comité Central cuando un Stalin musculoso convirtió su bondad en sangre.
En aquella limusina extendí mis piernas para ti.
Y tu sexo cual Judas Iscariote reconfortó los Seiscientos que aguardaban en las calzadas.
Metías la marcha del dólar de Dalí por la guantera de la pistola roma.
¡Asesina si puedes los sueños de Gala entregada al rezo fervoroso en Putbol!


(continuará)

No hay comentarios:

Publicar un comentario